POLÍTICOS, NO IDIOTAS
Alejado del mundanal ruido, en el balneario de La Virgen de Jaraba , donde los jubilados se dicen adiós y los peces te besan la espalda cuando nadas mirando al cielo sin guardar la ropa ni la casa, despreocupado, relajado, libre y abandonado como solo puede estarlo un viejo en este país gracias a Dios y al IMSERSO que no nos lo quiten [cruzo los dedos para evitarlo, ya me entienden] escribo mientras vuelan las águilas y los buitres, las palomas anidan en los huecos de las rocas imponentes que están ahí - inertes, sin corazón ni entrañas- sin moverse , y crecen las hierbas y los árboles en silencio: como la vida que les sale de dentro - elemental y humilde- y se demora aunque solo sea para quedarse en su lugar como un presente. Que es para ti, para mí y para todos nosotros. Gracias, venga de donde venga el regalo.